El salto a Zen 6 para el Ryzen de escritorio se enfría: Olympic Ridge apunta ahora a 2027
por Manuel NaranjoLa hoja de ruta de procesadores siempre vive entre rumores, pero cuando varias pistas coinciden en el mismo punto, el sector se lo toma en serio. Eso es lo que está ocurriendo con la próxima generación de Ryzen para sobremesa basada en Zen 6. Lo que muchos situaban relativamente cerca se está moviendo, según la información que circula, a 2027.
No es un detalle menor. En el mundo del PC, dos años cambian el tablero: ciclos de actualización, decisiones de compra y hasta la vida útil real de una plataforma. Y aquí el foco está en la familia de escritorio asociada al nombre en clave Olympic Ridge, que pasaría a tener un horizonte más largo.
Un retraso que reordena expectativas en el escritorio
La nueva ventana sitúa a Olympic Ridge, es decir, los Ryzen de sobremesa con arquitectura Zen 6, en algún momento de 2027. Ese ajuste sugiere un calendario interno más conservador, con margen para madurar silicio, plataformas y suministro antes de un lanzamiento masivo.
La lectura inevitable es que, si el escritorio se va a 2027, el salto desde la generación actual se alarga y Zen 5 gana protagonismo como etapa más larga de lo habitual. No implica parón, pero sí un ciclo con más recorrido comercial y, probablemente, más modelos de transición.
Olympic Ridge, AM5 y la promesa de continuidad
Una de las preguntas clave es si el retraso viene con un cambio de plataforma. Y, por lo que se ha filtrado alrededor de Olympic Ridge, la intención seguiría siendo mantener compatibilidad con placas base AM5. En la práctica, eso significa que la inversión en placa y memoria DDR5 seguiría teniendo sentido, incluso si el salto de generación tarda más de lo previsto.
Este planteamiento encaja con la estrategia reciente de AMD de alargar la vida de sus sockets. Con AM5, la expectativa de varios ciclos de CPU es una de las razones por las que muchos usuarios han migrado desde AM4. Un lanzamiento en 2027, si mantiene el mismo socket, refuerza la idea de actualizar por necesidad y no por miedo a quedarse fuera.

Lo que se comenta del catálogo: más escalones de núcleos
Junto al retraso, también han aparecido indicios sobre cómo podría organizarse la gama. Se habla de una oferta con más escalones de núcleos que los actuales, incluyendo configuraciones que llegarían hasta 24 núcleos en el modelo tope, además de opciones intermedias nuevas como 20 y 10 núcleos.
Por ahora no hay datos cerrados de frecuencias, consumo ni precios. Pero que se filtren estructuras de catálogo suele indicar que el diseño de producto está lo bastante avanzado como para existir en documentación interna, aunque la fecha final se mueva.
Zen 5 como protagonista más tiempo del esperado
Para entender el impacto del retraso, conviene mirar a la generación actual. Zen 5 ya está en el mercado con Ryzen 9000 de escritorio, bajo el nombre en clave Granite Ridge, con lanzamientos en 2024. AMD presentó esa hornada destacando mejoras de rendimiento y manteniendo su apuesta por la plataforma moderna con DDR5.
Si el siguiente salto de escritorio se va a 2027, Zen 5 tiene margen para consolidarse: revisiones de producto, posibles variantes con más caché apilada orientadas a juegos y una bajada natural de precios con el tiempo. En otras palabras, el retraso de Zen 6 puede traducirse en un mercado Zen 5 más amplio y competitivo durante más tiempo.
Un matiz importante es que el retraso se comenta para el escritorio de consumo, no necesariamente para toda la arquitectura Zen 6. En el ámbito servidor ya se lleva tiempo hablando de una generación posterior basada en Zen 6 y Zen 6c, con un calendario que podría situarse antes, hacia la segunda mitad de 2026. Si ese escenario se mantiene, el desfase entre servidor y sobremesa sería mayor de lo habitual, algo que a veces ocurre cuando se priorizan plataformas con ciclos de validación y márgenes distintos.
En el lado del usuario, el efecto es claro: quien estaba esperando Zen 6 para cambiar de equipo se queda con una decisión menos cómoda. Actualizar ya con Zen 5 si hace falta rendimiento, o aguantar sabiendo que el salto no está cerca.
Para AMD, el reto pasa por mantener el interés en el segmento entusiasta sin la palanca de una nueva arquitectura cada poco tiempo. Eso suele resolverse con lanzamientos escalonados y modelos muy concretos que ataquen puntos sensibles como rendimiento en juegos o eficiencia.
Como siempre en filtraciones, queda margen para que los planes cambien. Pero si varias señales ya apuntan a 2027 para Olympic Ridge, el mercado empieza a asumir ese año como el nuevo marco de referencia.
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